miércoles, 5 de octubre de 2011

Neolingua.



Tomado del blog de Don Luis Britto Garcia (fragmento, el resto lo pueden leer en su blog)

En nombre del imperialismo humanitario, la atrocidad bondadosa y el holocausto bienhechor, intensificamos la agresión pacífica, el bombardeo filantrópico, el exterminio vivificante y el genocidio benévolo para asegurar la rebatiña honrada, el saqueo generoso y el pillaje altruista. Multiplicando las guerras preventivas, expandimos el asesinato profiláctico, el exterminio saludable, la hecatombe caritativa y la matanza bienhechora para imponer la barbarie progresista, la democracia oligárquica, el racismo tolerante, el encarcelamiento liberador, la tortura compasiva y la opresión redentora. Tan elevados fines justifican los medios del fraude informativo, la noticia inventada y la tergiversación verídica, que apoyadas en la ocultación transparente, la ignorancia ilustrada y la mentira fehaciente evidencian la elevada bajeza de nuestro oportunismo ético, etapa superior de la prostitución moralista que nos asegura la verdadera mentira de la eternidad efímera de la omnipotencia impotente.

SHOWBUSSINES


Para impedir que continúe una represión inventada por los medios, los bombarderos calcinan el país hasta lograr la conquista de su Plaza Central representada por extras en maqueta edificada en el otro extremo del mundo, para proclamar la victoria de la Junta de Sediciosos cuyo presidente no aparece porque ha sido asesinado por los sediciosos mismos mientras Judas Iscariote presenta el genocidio como victoria de un movimiento social compuesto por financistas que rapiñan reservas internacionales, buitres que se reparten sus recursos, alianzas militares que sólo atacan países más débiles y mercenarios idealistas que triunfan definitivamente en una guerra que no acabará más nunca.